viernes, 29 de enero de 2010

Roma: Origen del Derecho Occidental

ROMA: ORIGEN DEL DERECHO OCCIDENTAL



El presente extracto proviene de un libro de divulgación científica, escrito originalmente desde una perspectiva cristiana, que no pretende atacar a la Biblia sino analizar los argumentos de los cristianos fundamentalistas que defienden la doctrina de la infalibilidad bíblica, según la cual, una lectura literal de la Biblia, ajena al lenguaje y al contexto histórico y cultural en que fue escrita, constituye una verdad incuestionable y científicamente exacta.


A continuación revisaremos la siguiente afirmación que hacen grupos de cristianos creacionistas defensores de la literalidad de la Biblia:

Las leyes de Moisés forman las bases de los sistemas legales usados hoy día en todos los países libres. No obstante que otras grandes civilizaciones tuvieron códigos de leyes similares al de Moisés, los mismos ni se acercaban en justicia y equidad a aquellas proporcionadas en el Pentateuco [1].

El antiguo derecho hebreo está consignado en la Torá, los cinco libros atribuidos a Moisés con que inicia la Biblia. La Ley (Torá) [2] es la base y regulación de la vida Judía. Si bien la simbiosis entre religión y ley del derecho hebreo es un antecedente histórico del derecho canónico católico, las leyes de Moisés han influenciado muy poco los sistemas legales usados hoy día en occidente. En realidad, es el Derecho Romano [3] el considerado como el medio por excelencia para la enseñanza jurídica en nuestras facultades de derecho. El Derecho Civil en todos los países de occidente, está profundamente enraizado en el Derecho Romano, mientras que el Derecho Mercantil o Comercial actual tiene sus raíces en el Código de Hammurabi [4], de origen mesopotámico, aunque también está influenciado por las leyes mercantes marítimas fenicias [5] y por el Derecho Romano.

El Derecho de Familia en occidente ha sido influenciado por el Derecho Canónico [6], que tiene sus orígenes en el Corpus Iuris Civilis [7], la más importante recopilación del Derecho Romano, hecha en el siglo VI por órdenes del emperador bizantino de origen macedonio Justiniano I (considerado santo por la Iglesia Ortodoxa), y dirigida por el jurista bizantino Triboniano. Esta compilación es la que ha servido de base fundamental para el Derecho Continental Europeo, heredado de España por los países Latinoamericanos. La revolución papal iniciada por el católico italiano Gregorio VII (elegido Papa por el pueblo romano, en contra de la disposición del Concilio de Melfi [8], que decretó que en la elección papal sólo podía intervenir el Colegio Cardenalicio), permitió el Decreto de Graciano [9] en 1140, que organizó y sistematizó un cuerpo de normas de aplicación universal, cuyo estudio dio inicio al derecho canónico moderno, que sería complementado principalmente por los Decretales de Gregorio IX. Así se constituyó el cuerpo del derecho canónico de la Iglesia Católica Romana, que permanecería hasta la adopción del Código de Derecho Canónico, ordenado por el italiano Pío X (considerado santo por la Iglesia Católica Romana), y promulgado por el también italiano Benedicto XV, para su aplicación a partir de 1918.

Quizás lo que aquí se pretende es hacernos creer que al haber sido el Cristianismo la religión oficial del Imperio Romano, el derecho hebreo se convirtió en el derecho romano y así, hoy día es el derecho hebreo el que predomina en el mundo occidental. Nada más lejano de la realidad. Cuando Constantino I El Grande reconoció al Cristianismo como religión del imperio, lo hizo para darle a Roma la cohesión y unidad que estaba perdiendo ante la decadencia de la sociedad y de las religiones romanas, y la fuerte influencia de tradiciones y religiones de los pueblos conquistados, como Egipto y Persia [10]. Pero eligió de entre las sectas Cristianas existentes, la única conformada por gentiles (la única no Judía), que existía gracias a que Saulo de Tarso (el Judío fariseo que, según la tradición, perseguía a los Cristianos para entregarlos a los romanos a una muerte segura, y que luego se hizo Cristiano y cambió su nombre al de Pablo) había tenido la idea de que el mensaje de Jesús debía ir más allá del pueblo de Israel. Fue Pablo el que rechazó el llamado judeocristiano al arrepentimiento y estableció la doctrina de que Jesús había vencido el poder del pecado. De allí surgiría la idea de que Jesús murió por los pecados de los hombres. De hecho, el Cristianismo como lo conocemos, obedece más a la interpretación que le dio Pablo que al ejemplo y a las palabras reales de Jesús [11]. El mensaje de Pablo tuvo buena acogida entre los intelectuales griegos y macedonios por sus similitudes con la filosofía platónica, y porque la idea de que Dios se había encarnado en un niño que había sido perseguido desde su nacimiento, y que al final se había sacrificado por los hombres, les recordaba la historia de Hércules [12], similar en muchos aspectos. Gracias a esto el Cristianismo se amalgamó con la cultura helénica, perdiendo todos los elementos de tradición Judía que tenía, como la celebración de la pascua y el guardar el sábado, centrales en la práctica cotidiana de Jesús. Teodosio pudo más tarde utilizar esa vertiente helena del Cristianismo para unificar al imperio en una sola religión.

Existe una teoría interesante que muestra a Pablo más como una invención que como un personaje real. El Saulo perseguidor de Cristianos sería en realidad Josefo, en cuyas obras estaría basado el libro de los Hechos de los Apóstoles. Las epístolas de Pablo (Saulo ahora autoproclamado apóstol) y su teología de la salvación por la sangre de Cristo, serían obra de los marcionitas, secta cristiana-gnóstica fundada por Marcion, el mismo que estableció el primer corpus de las tales epístolas paulinas en el siglo II [13]. Recordemos que buena parte del Nuevo Testamento está conformada por estos textos paulinos [14]. De acuerdo a lo anterior, el Cristianismo que fue establecido como religión oficial en Roma sería el fruto de la interpretación que Josefo le dio al mensaje de Jesús, a quien nunca conoció en persona, mezclada con la cultura helena y en particular con el platonismo, y fusionada con el gnosticismo marcionita.

La Iglesia Católica Romana se constituyó en el siglo IV. Constantino (uno de los principales santos para la Iglesia Ortodoxa, a pesar que fue pagano toda su vida y en su lecho de muerte pidió ser bautizado por un sacerdote del arrianismo) y sus sucesores le aseguraron un largo futuro al financiar la Iglesia y más tarde, perseguir y destruir a las demás sectas Cristianas, especialmente a los gnósticos y a los arrianos, las dos sectas más fuertes y principales rivales del catolicismo romano en sus inicios. Gnosticismo y arrianismo serían exterminados por completo, pero del primero se derivarían la metafísica y la masonería, y del segundo, las Iglesias unitarias y los Testigos de Jehová.

De manera que Constantino dio dinero a la Iglesia, que a través de los siguientes siglos se fue conformando a imagen y semejanza de Roma; por ello la jerarquía eclesiástica católica funciona igual que la jerarquía política imperial romana, con una cabeza única (el Papa a modo de Emperador) y un Colegio Cardenalicio (a modo de Senado). La eucaristía católica (copiada en buena parte de la eucaristía que se celebraba al dios persa Mitra) es un ritual sobrecargado de solemnidad, simbolismo y grandeza apropiados para una religión imperial, a pesar que lo ostentoso de esta celebración va en clara contravía con el ejemplo de humildad que dio Jesús en vida.

Los Cristianos primitivos celebraban el viernes como día sagrado por haber sido el día en que fue crucificado Jesús, aunque el día de descanso seguía siendo el shabat (los seguidores de Jesús eran Judíos y él no fundó una religión nueva). Constantino declaró el domingo (día del sol, fiesta pagana ya reconocida y asentada en Roma) como el día de descanso y de respeto en honor a la resurrección de Jesús. A partir de entonces, la eucaristía más importante para los católicos y algunas Iglesias protestantes, y los rituales de alabanza de la mayoría de los protestantes modernos, se celebran en domingo. De forma similar, los Cristianos comenzaron a celebrar decenas de fiestas paganas, simplemente asociándolas a nombres de santos y vírgenes. Por ejemplo, las llamadas fiestas patronales (alusivas al santo patrono de cada población) que se celebran en los pueblos y ciudades latinoamericanos, son fiestas paganas muy antiguas celebradas por los indígenas, que con la conquista española, fueron convertidas en fiestas católicas, reemplazándose los antiguos dioses y ancestros de los pueblos nativos por santos y vírgenes del catolicismo romano, pero manteniéndose los rituales, fechas , tradiciones y significados paganos. Para los Judíos y algunas Iglesias Cristianas protestantes, el día sagrado se celebra el sábado, como recordatorio del descanso que se tomó Dios al séptimo día tras la creación. Para los Musulmanes, es blasfemo decir que Dios se cansa o que tiene emociones humanas (Isaías 40:28 afirma que en efecto, Dios no se fatiga). Ellos celebran como día sagrado el viernes, que es el día prescrito por Mujámmad para que la comunidad Musulmana (ummah) se reúna a escuchar el sermón (jutba).

A pesar que el gnosticismo estaba más arraigado en el vulgo romano (en particular porque provenía del hermetismo, de origen egipcio, y egipcios y persas fueron los pueblos que más influenciaron al imperio romano en su decadencia), el arrianismo resultaba más peligroso para Roma, pues Leovigildo, el rey Visigodo en la península Ibérica, era arriano y quería imponer el arrianismo como religión oficial. El arrianismo sostenía la unicidad de Dios en la misma forma que lo hacían los Judíos y que lo harían los Musulmanes posteriormente. Los arrianos estaban en contra de la idea de la Trinidad, que había surgido como consecuencia de la inclusión de ideas paganas entre los Cristianos gentiles. La doctrina de la trinidad Cristiana comenzó a aparecer en el siglo II d.C. y se configuró como tal en el siglo IV. Los Cristianos primitivos eran unitarios, pero la religión imperial absorbió las creencias paganas de mayor peso entre el pueblo romano. La trinidad Cristiana tiene así profundas raíces en las trinidades egipcias (Egipto fue provincia romana durante 7 siglos a partir del suicidio de Cleopatra VII en 30 a.C.); una de las más importantes fue la que encabezó a la enéada de Menfis, conformada por el padre Ptah (que llegó a ser uno de los más grandes dioses de Egipto), la madre Seket y el hijo Imhotep. Durante las dinastías tebanas, la trinidad de Tebas cobró gran importancia. Estaba conformada por el padre Amón, la madre Mut y el hijo Khonsu.

De Egipto también llegó a Roma el culto a Isis, diosa de la fertilidad y la maternidad, del que se derivó más tarde el culto a la Virgen María (la imagen de la Virgen con el Divino Niño en brazos es copia de la imagen de Isis con su hijo Horus, dios del día, en brazos). El culto a la trinidad Isis, Horus y Serapis (nombre griego de Osiris) llegó primero a Grecia y se introdujo en Roma en 86 a.C.; fue una de las ramas más populares de la religión romana. No podemos olvidar que antes de que entraran en Roma estas deidades egipcias, existía la trinidad Júpiter, Marte y Quirino, cuyos tres sacerdotes, o flamines, pertenecían a la jerarquía más alta. Tampoco podemos dejar de lado el hecho de que la tríada hermética (Dios, cosmos y hombre) como parte fundamental del hermetismo [15] y, por tanto, de los movimientos místicos, esotéricos, ocultistas, gnósticos y masónicos derivados de él, influenció a los pensadores platónicos, católicos, luteranos, e incluso está en los orígenes de la cábala Judía (surgida en España en el siglo XIII a partir de elementos del gnosticismo y el neoplatonismo) y del sufismo (corriente mística surgida en el seno del Islam a partir de elementos del gnosticismo, el neoplatonismo, el maniqueísmo, el budismo, e incluso de movimientos ascéticos y místicos del Cristianismo oriental como el nestorianismo).

Viendo que el arrianismo era muy fuerte y amenazaba a la iglesia imperial, Constantino decidió dar fin a la controversia iniciada por el Papa Dionisio sobre el triteísmo (separación de la Santísima Trinidad en tres deidades diferentes) y convocó el primer Concilio Ecuménico de la Iglesia, en Nicea (siglo IV), que fue presidido por Osio, obispo de Córdoba y enemigo de los arrianos. En este Concilio se estableció el Credo de la Iglesia Católica (atribuido al teólogo católico alejandrino Atanasio, considerado santo por las Iglesias Católica Romana y Ortodoxa, el más acérrimo enemigo del arrianismo, y a quien se debe la selección de los cuatro evangelios bíblicos, a los que definió como los únicos auténticos entre más de 100 en el mismo Concilio de Nicea) y la doctrina de la Santísima Trinidad, así como otras medidas en contra de los arrianos. Los esfuerzos del emperador romano y la Iglesia Católica por realzar la idea de la divinidad de Jesús y acabar el arrianismo, tuvieron como efecto en los pueblos conversos (de tradición politeísta) que vieran en la Virgen María una posible intercesora (Jesús no podría interceder por ellos ante Dios pues era Dios mismo) y se disparó su culto. Mucho después, en el siglo XVI, la peste negra hizo que tomara más fuerza el culto mariano y entonces fue inventado el rosario.

La doctrina de la Trinidad es uno de los fundamentos del catolicismo que no fueron cuestionados por Lutero y, por tanto, fue asumida por las Iglesias protestantes, aunque varios teólogos protestantes la rechazaron y terminaron siendo perseguidos tanto por la Iglesia Católica Romana como por las Iglesias de la Reforma. En cambio, el culto a la Virgen y su virginidad han sido rechazados por muchas Iglesias protestantes. El Islam acepta la virginidad de María y su importancia como madre de Jesús, así como la enorme trascendencia de Jesús como profeta mesiánico del pueblo de Israel, pero sólo admite la adoración y el culto a Dios, sin intercesores, copartícipes ni intermediarios, y rechaza la idea de que Dios se haya encarnado y haya muerto, o que haya engendrado un hijo.

Para darle mayor fortaleza a la nueva religión imperial, Elena, la madre de Constantino, afirmó haber encontrado una pieza de madera de la cruz en la que había muerto el Cristo (lo que era imposible más de tres siglos después de su muerte), haber hallado el lugar exacto del sepulcro de Jesús, y haber descubierto el camino que había seguido Jesús en su ruta hacia el Calvario (lo que resultaba absurdo después de muchas destrucciones y reconstrucciones de la ciudad, que cambiaron por completo el trazado de sus calles). Constantino hizo construir Iglesias en estos lugares supuestamente santos, que aún hoy día son sitios de peregrinación de los Cristianos de todo el mundo, aunque hace décadas se sabe que es imposible que el sepulcro de Jesús estuviera donde se ubicó la Iglesia del Santo Sepulcro, y que el camino por el que los Cristianos transitan haciendo el via crucis no tiene la más mínima relación con la ruta originalmente seguida por Jesús hacia su muerte. Para los peregrinos, por supuesto, es más importante el acto simbólico de seguir el tortuoso camino de Jesús en la actual Jerusalén y sus implicaciones espirituales, que saber cuál fue el camino exacto que siguió y develar qué fuentes históricas (fuera de los evangelios) pueden corroborar la historia del via crucis.

La ubicación del Santo Sepulcro dentro de las murallas de la ciudad de Jerusalén, donde hoy está la Basílica ortodoxa que lo custodia, no corresponde con la ubicación de las tumbas que se acostumbraba en tiempos de Jesús. Por ello, el general británico evangélico George Gordon sugirió en el siglo XIX una ubicación más realista del sepulcro, que hoy se conoce como la Tumba del Jardín, aunque no hay evidencia alguna de que haya sido el verdadero lugar de descanso (temporal o final) de Jesús. Ambos sepulcros son hoy día sitios de peregrinación en Jerusalén. El documental del cineasta James Cameron sobre el supuesto descubrimiento de la tumba verdadera de Jesús ha sido duramente criticado por carecer de rigor científico [16]. En realidad, no se sabe con certeza dónde se encuentra el sepulcro en el que fue puesto el cuerpo del Mesías. Por otro lado, textos y tradiciones muy antiguos hablan de que Jesús no murió en la cruz; afirman que sobrevivió, viajó a Cachemira en la India, y vivió allí largos años hasta que murió de causas naturales. En Srinagar, capital de Cachemira, existe otro sepulcro de Jesús que también es lugar de peregrinación desde hace siglos [17].

Teodosio I, el último emperador en gobernar tanto en oriente como en occidente, continuó la labor de fortalecer la Iglesia Católica como religión imperial, y en 392 dictó un edicto que prohibió todos los demás cultos en el Imperio Romano. Teodosio ordenó varias masacres de paganos para hacer cumplir este edicto. Como se ve, Roma jamás adoptó ninguna tradición, costumbre o legislación Judías, pues para los romanos el pueblo hebreo siempre fue inferior y detestable. Roma adoptó el Cristianismo Paulino heleno que practicaban los gentiles a su modo (contaminado por las costumbres, tradiciones y filosofías grecorromanas), acabó con el Cristianismo original de tradición Judía (que era unitario, no trinitario [18]), e implantó la cultura, la religión y el derecho romano de forma tan autoritaria, absolutista y contundente, que aún hoy son los que dominan el mundo occidental. El dogma de la Santísima Trinidad, que como vemos fue adoptado por razones políticas, no religiosas, ha sido centro de fuertes debates hasta nuestros días. Dos de los principales fundamentos Bíblicos en contra de la Trinidad son:
  1. La palabra trinidad no aparece ni una sola vez en toda la Biblia (ni siquiera en la católica, que incluye los libros deuterocanónicos).
  2. El evangelio muestra a Jesús diciendo: “—¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino uno: Dios”, Mateo 19:17. Esta cita también se encuentra en Marcos 10:18. Con esta frase, Jesús confirma que él no es Dios, pues él no es bueno, bueno sólo es Dios. Igualmente, cabe la pregunta: Si Jesús es Dios, ¿cómo hacía para orar a Dios, que era él mismo, por ejemplo en el episodio del monte Getsemaní? Si Jesús es consustancial con Dios padre, ¿por qué le dice al padre “aparta de mí esta copa; pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú”, Marcos 14:36? [19] Si son consustanciales, si son un solo Dios trino, ¿cómo puede cada uno tener una voluntad diferente, al punto de que uno imponga su voluntad sobre el otro? ¿Por qué si la Trinidad son tres personas pero un solo Dios, Jesús le pregunta al padre en la cruz: “Dios mío, por qué me has desamparado”, Marcos 15:34? [20]
Pero estas son cuestiones teológicas que escapan al alcance de este libro, así que volvamos al tema de las leyes. Es interesante anotar que Napoleón Bonaparte incorporó varias instituciones jurídicas islámicas en su Código Civil, que hoy día sigue siendo la base de la legislación en Francia, España y otros países, donde tanto el sistema administrativo como el judicial son esencialmente los mismos que se instauraron durante su mandato [21]. De hecho, las cartas escritas por Napoleón durante los últimos años de su vida (publicadas luego de la Segunda Guerra Mundial), han causado gran controversia, al ser utilizadas como argumento por algunos autores que defienden la idea de que Napoleón abrazó el Islam tras conocerlo durante su campaña en Egipto, y que vivió como Musulmán durante su exilio en Santa Helena [22]. También resulta interesante que el Derecho Internacional Humanitario, que aparece en occidente en la segunda mitad del siglo XIX, tiene antecedentes en el Islam, más de mil años antes. El Corán y la Charia (Derecho Islámico) [23], contemplan el derecho de gentes, la guerra justa, la protección a los no combatientes y la diplomacia como forma principal de resolución de conflictos. La reciente Conferencia sobre DIH e Islam en Islamabad, mostró que entre ambos hay más similitudes que diferencias:

“Según el profesor Salah Abdul-Badi Shalaby, de Egipto, el Islam distingue claramente entre combatiente y no combatiente. Las normas islámicas no sólo hacen esa clara distinción sino que estipulan exhaustivas directrices sobre la protección de los no combatientes, que se asemejan a las disposiciones consagradas por el DIH. Uno de esos principios comunes es la importancia de que en una zona de guerra siempre haya un lugar donde se goce de inmunidad. Asimismo, ambos derechos abogan firmemente por que se trate con humanidad al enemigo. Es interesante observar que las normas islámicas prevén también el suministro de agua a un campamento enemigo.

Tanto en la Charia como en el DIH, se estipula claramente el trato debido a los prisioneros de guerra y se hace referencia a la compasión por el enemigo capturado. «Tratar a las personas como a uno le gustaría que se le trate», así resume el Dr. Abdul Rahman bin Zayd al-Zinedi, especialista saudita, la lógica del hincapié Islámico en el perdón al peor enemigo. Ahondando aún más en el concepto, existe una coherencia entre los dos sistemas de derecho en relación con el trato al personal sanitario, a mujeres y niños, a los heridos, a las personas desaparecidas, a los muertos y los desplazados. […]

Así pues, el Islam prohíbe los actos inmorales, humillantes y degradantes, así como los abusos contra la dignidad de la persona humana, aun cuando son perpetrados contra el enemigo. La Charia abarca también los daños colaterales y prescribe una compensación por pérdida de vidas y bienes para los no combatientes, sean o no Musulmanes, durante un conflicto. Puesto que para el Islam todas las razas son la creación de Dios, la limpieza étnica queda también estrictamente vedada, otra coincidencia con el DIH. [24]"
Casi nada del derecho hebreo queda hoy en el derecho occidental. Sin desconocer algunos avances notables en la concepción de la ley hebrea (ver Éxodo 22:1-17 y Levítico 19:11-18), debo decir que la afirmación "las leyes de Moisés forman las bases de los sistemas legales usados hoy día en todos los países libres", es completamente falsa.

------------
NOTAS


[1] Tomado de http://antesdelfin.com/cienciabiblia/page11.htm.

[2] Más sobre la Torá en http://www.tora.org.ar/sitio2002/index.asp.

[3] Más sobre derecho romano en http://es.wikipedia.org/wiki/Derecho_romano.

[4] El Código de Hammurabi data del siglo XVIII a.C. Más al respecto en http://www.eumed.net/cursecon/economistas/textos/codigo_de_hammurabi.htm.

[5] Fenicios y sidonios eran cananeos. Los fenicios (que tenían estrecha relación con los cananeos de Palestina) fueron los fundadores de Cartago, que fue rival de Roma hasta que ésta la destruyó en 146 a.C. En tiempos de Salomón, Fenicia era colonia egipcia. Salomón, que se casó con una egipcia, construyó el Templo de Jerusalén según la tradición arquitectónica cananeo-fenicia.

[6] Más sobre derecho canónico en http://www.mercaba.org/Rialp/D/derecho_canonico_ciencia_canonica.htm.

[7] Más sobre el Corpus Iuris Civilis en http://es.wikipedia.org/wiki/Corpus_Iuris_Civilis.

[8] Más sobre el Concilio de Melfi en http://www.artehistoria.jcyl.es/granbat/personajes/5527.htm.

[9] Más sobre el Decreto de Graciano en http://lexecclesiae.blogspot.com/2008/02/graciano-de-bolonia-el-padre-del.html.

[10] “La multiplicidad de culturas, tradiciones y religiones que había en Roma, con especial influencia de la religión persa de Mitra y la religión egipcia de Isis, hacían que Roma perdiera unidad e identidad. Para subsanar ello, se había intentado establecer una religión oficial que sirviera de soporte a la unidad del imperio. La religión de Mitra había fracasado, pues era una religión que se basaba en rituales secretos, comunidades pequeñas donde la mujer era excluida, y no había sido posible establecerla como una gran religión imperial. Se intentó también establecer el dogma de la divinidad del emperador. Templos a los emperadores habían sido construidos en un intento por darle al César romano el mismo carácter divino de los faraones egipcios, sin éxito. Constantino vio en el cristianismo heleno de Pablo y los intelectuales griegos y macedonios que lo siguieron, la oportunidad perfecta para establecer la religión imperial que Roma necesitaba. De modo que Constantino estableció que parte de los impuestos se dedicaran a la construcción de iglesias para la nueva religión, y a partir de allí, el cristianismo comenzó a construirse a imagen y semejanza de Roma. […] Con el Edicto de Tesalónica, en 380, el emperador Teodosio I estableció de forma definitiva al catolicismo romano como la religión oficial y única del Imperio, e inició una brutal persecución contra todos los no-católicos, en especial paganos y arrianos. A través de los siglos, todo vestigio de cristianismo primitivo fue destruido y el catolicismo se consolidó como única forma de cristianismo que existió hasta el siglo XVI, cuando Lutero inició la Reforma”. Tomado de Breve historia de la Navidad.

[11] “Comienzo con la cosa más llamativa del Evangelio Perdido Q, que nos habla sobre la comunidad que lo produjo. Suponiendo que Q contiene lo que era más central para la comunidad de Q, nos brinda evidencia acerca de la comunidad Cristiana temprana que no hizo de la muerte y resurrección de Jesús la parte central de su mensaje. […] Para esta comunidad lo que importaba más sobre Jesús no era su muerte ni su resurrección; la comunidad no enfatizó ‘la creencia’ de que Jesús ‘muriera por nuestros pecados y ascendiera de nuevo’. […] Al contrario de los libros de Mateo, Marcos, Lucas y Juan que se mantendrían durante las próximas décadas, el Evangelio Perdido Q estaba ausente de narrativa y no mencionó el nacimiento ni la muerte de Jesús. Eran sus enseñanzas, no su crucifixión lo que importaba”, El Evangelio Perdido Q. Mark Powelson y Ray Riegert. Edamex S.A. México, 2000. Más al respecto en Más allá de un mero Cristianismo.

[12] Más sobre Hércules en http://es.wikipedia.org/wiki/Hércules.

[13] Según el artículo “Marción y el Surgimiento del Canon”, si bien Marción definió el primer canon con 10 cartas paulinas, hay menciones anteriores según las cuales, dichas cartas ya existían y tenían autoridad en sus comunidades. Sin embargo, en ese mismo artículo queda claro que no hay menciones específicas al corpus actualmente aceptado antes de Marción, ni hubo aceptación de todas las cartas hoy incluidas en el Nuevo Testamento entre los padres de la Iglesia. Esto mantiene abierta la posibilidad de que, si no todas, al menos algunas de esas cartas hayan sido obra de los marcionitas. En todo caso, la separación definitiva entre cristianismo y judaísmo que se hace en las cartas paulinas es consistente con muchas ideas de Marción y otros gnósticos.

[14] Más al respecto en http://www.jesusneverexisted.com/saul-paul-spanish.htm.

[15] “[La palabra hermetismo] indica que se trata esencialmente de una tradición de origen egipcio que luego tomó forma helenizada, sin duda en la época alejandrina, y en la Edad Media, con esa forma fue transmitida al mundo Islámico y al Cristiano a un tiempo, y añadiremos que, al segundo, en gran parte por intermedio del primero, como lo prueban los numerosos términos árabes o arabizados que los hermetistas europeos adoptaron, comenzando por la propia palabra “alquimia” (El-Kimia). [...] En la época de Dante, el hermetismo existía ciertamente en la Orden del Temple, lo mismo que el conocimiento de algunas doctrinas de origen más ciertamente árabe, doctrinas que Dante mismo parece no haber ignorado tampoco. [...] Debió haber, en el origen del Rosacrucismo, una colaboración entre los iniciados de los esoterismos Cristiano e Islámico: esta colaboración debió además continuarse seguidamente, puesto que se trataba en definitiva de conservar el lazo entre las iniciaciones de Oriente y Occidente. Iremos incluso más lejos: los mismos personajes, ya provengan del Cristianismo, ya del Islam, han podido, si han vivido en Oriente y en Occidente, [...] ser a la vez Rosa-Cruz y Sufi”, Sobre Hermetismo. René Guénon. (http://www.librosgratisweb.com/pdf/guenon-rene/sobre-hermetismo.pdf).

[16] Más al respecto en http://www.tumba-jesus.blogspot.com y en http://www.elobservatodo.cl/admin/render/noticia/6705.

[17] Más al respecto en http://www.chasque.net/armando/nuestraumbanda/ediciones/c18/investig.htm y en http://www.futuropasado.com/?p=665.

[18] Los Últimos Hallazgos Arqueológicos Bíblicos y la Autenticidad de la Biblia Actual. Néstor Pedraza. Mensajes en la Ruta. Bogotá, Colombia. 2010. http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/04/los-ultimos-hallazgos-arqueologicos.html.

[19] Véase también Lucas 22:42 y Mateo 26:39 y 42.

[20] Véase también Mateo 27:46.

[21] “Cuando la Justicia francesa acusó a los fotógrafos que seguían al coche en que falleció la princesa Diana de Inglaterra y su acompañante, Dodi al Fayed, lo hizo utilizando para ello una parte antigua de la Jurisprudencia francesa, que inculpa a quien «no preste ayuda en el escenario de un accidente». Esta norma está tomada de la Jurisprudencia del Imán Malik, el fundador de la Escuela Maliki, una de las cuatro del Islam Sunní”, Grandes personalidades del mundo opinan sobre el Islam. Yusuf Fernández. Junta Islámica, Centro de Documentación y Publicaciones. Córdoba, España. (http://www.webIslam.com/?idl=129).

[22] Algunos aseguran que, si bien Napoleón quiso ganarse la confianza de los egipcios alabando al Islam, sólo como estrategia política y sin intenciones de adoptarlo, con el tiempo se convenció de sus bondades, y no sólo incorporó al derecho de su imperio leyes islámicas, sino que se hizo Musulmán algunos años antes de su muerte. El código napoleónico (código civil francés) tuvo múltiples influencias, entre ellas el derecho romano, el consuetudinario, el pensamiento de filósofos de la Ilustración y particularidades jurídicas de tradición francesa. Más al respecto en http://www.pandectasperu.org/revista/no200004/cramos.html. Pero algunos aseveran que también hay ciertas influencias islámicas en él.

[23] Más sobre la Charia en http://es.wikipedia.org/wiki/Sharia.

[24] “El CICR y la Universidad Islámica Internacional de Islamabad organizaron una conferencia en la capital pakistaní, cuyo objetivo fue debatir acerca de la protección de las víctimas de la guerra a la luz de la ley islámica y del derecho internacional humanitario. […] A pesar de los muchos temas que aborda también el derecho Islámico, los especialistas Musulmanes sostuvieron que el DIH es un derecho hecho por el hombre y es aceptable para los Musulmanes siempre que no entre en pugna con la Charia. El derecho Islámico tiene una primacía incontestable para los Musulmanes ya que se trata de su fe y no hay posibilidad de apartarse de él. Sin embargo, un resultado importante de la conferencia es el hecho de que se haya comprobado que existen más semejanzas que diferencias entre los dos sistemas de derecho tanto en el fondo como en el espíritu. Hubo esencialmente un consenso con respecto a la neutralidad del CICR que le da la credibilidad para acceder sin distinción a las víctimas incluso en las zonas donde el conflicto es más enconado. Tal comprensión es fundamental en vista de la necesidad de neutralizar la idea de choque de civilizaciones que se basa más en la percepción que en la realidad”, El Derecho Humanitario y el Islam. Hadia Nusrat. Revista del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Suiza. 2005. (http://www.redcross.int/es/MAG/magazine2005_1/24-25.html). Véase también El Islam y el Derecho Internacional.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

De Cómo la Biblia ha Cambiado con el Tiempo. http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/03/de-como-la-biblia-ha-cambiado-con-el.html

La Biblia y el Corán frente a la pobreza y el hambre. http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/11/la-biblia-y-el-coran-frente-la-pobreza.html.

Mito y realidad en torno a Moisés y el Éxodo. http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/02/mito-y-realidad-en-torno-moises-y-el.html.

Los Últimos Hallazgos Arqueológicos Bíblicos y la Autenticidad de la Biblia Actual http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/04/los-ultimos-hallazgos-arqueologicos.html.

Sobre la Relación entre Religión y Ciencia (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/04/sobre-la-relacion-entre-religion-y.html).

Notas sobre el Diluvio Universal y el Arca de Noé (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/06/notas-sobre-el-diluvio-universal-y-el.html).

Causa y Efecto según los Fundamentalistas Cristianos (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/06/causa-y-efecto-segun-los.html).

Share:

jueves, 21 de enero de 2010

La Mujer y el Sistema Educativo


La Mujer y el Sistema Educativo

Por Aisha Bewley

(Este es el segundo capítulo del libro El Poder De Las Mujeres, escrito por la políglota con master en lenguas de Oriente Próximo Aisha Bewley, estadounidense de familia cristiana, budista zen por algunos años, musulmana desde 1968, una de las más prolíficas traductoras de textos del árabe al inglés hoy día).
Tomado de http://www.arabespanol.org/islam/mujer/mujerespoder.htm, donde se puede leer el libro completo.


Para una mujer es obligatorio adquirir un conocimiento completo de sus obligaciones religiosas, como el salá (oración), el saum (ayuno de Ramadán),el azaque (impuesto) y el jayy (peregrinación), además de otras aspectos sociales como el comercio y los negocios. Si el mando no es capaz de proporcionar este conocimiento, la mujer, bajo la ley islámica, tiene la obligación de buscar este conocimiento. El famoso chej nigenano Uzman dan Fodio, dice lo siguiente en Irchad al-Ijwan:

«Si él le niega el permiso, ella podrá ir en esta búsqueda sin su permiso y no tendrá ninguna culpa, ni incurrirá en ninguna falta por ello. El gobernante deberá obligar al marido a permitir que su mujer se eduque, igual que le debería obligar a que la mantenga; no obstante el conocimiento es superior al mantenimiento, sin duda alguna».

En Nur al-Albab, afirmó que los estudiosos que se opusieran a la educación de las mujeres eran hipócritas, «demonios entre los hombres».

«¡Cómo pueden dejar a sus mujeres, hijas y sirvientas en la oscuridad de la ignorancia y del error, mientras enseñan a sus estudiantes día y noche! No persiguen más que fines egoístas; enseñan a sus estudiantes sólo para exhibirse y por orgullo. Esto es un gran error».

Y añadía que enseñar a los estudiantes es voluntario, mientras que enseñar a la familia propia es obligatorio. En el mismo libro decía lo siguiente:

«¡Mujeres musulmanas!. No escuchéis a aquellos que están equivocados y que hacen equivocarse a los otros; a aquellos que tratan de engañaros pidiéndoos que obedezcáis a vuestros maridos sin pediros antes que obedezcáis a Al-Lah y a su Mensajero (Bendiciones y Paz de Dios sean con él). Dicen que la felicidad de una mujer reside en obedecer a su marido; lo dicen sólo para satisfacer fines egoístas y para saciar sus deseos a través de vosotras. Os obligan a hacer cosas que ni Al-Lah, ni su Mensajero (ByP) os han impuesto, como cocinar, lavar ropa, y cosas similares, sin embargo no os exigen que llevéis a cabo las tareas reales que Al-Lah y su Mensajero (ByP) os han impuesto».

Chej Dan Fodio, en su libro al-Irchad, también expone que las mujeres deberían exigir su derecho a la educación. Tanto las mujeres como los hombres han sido creados con el único objeto de servir a Al-Lah y ello no se puede conseguir sin una educación verdadera:

«Si la mujer exige al marido sus derechos sobre asuntos religiosos y le plantea que le eduque en la religión o le permita buscar esa educación en otra parte; por ley, si el caso se llevará al gobernador, éste tendría que obligar al marido a dar permiso a la mujer, igual que si ella le estuviera exigiendo derechos mundanos, ya que los derechos religiosos son superiores y prioritarios».

El chej formula la siguiente pregunta en al-Irchad:

«Según la ley indica, las mujeres deberían ir en busca del conocimiento que sus maridos no pueden ofrecerles; ¿qué ocurre cuando un estudioso va a enseñar sobre Islam en un lugar que no se puede dividir en dos zonas para el público, sabiendo que las mujeres acudirán? “Debería permitir que mujeres y hombres asistieran a su enseñanza; pero previniendo que se entremezclen en su presencia y si eso ocurre debería poner a un lado a los hombres y a otro a las mujeres”».

El derecho que tienen, por lo tanto, las mujeres a recibir la educación de sus maridos o si no, a buscarla en otra parte, está reconocido por todos los eruditos. Uno de los primeros estudiosos de la escuela maliquí llamado lbn al-Hajj, un crítico severo del comportamiento demasiado liberal de las mujeres de El Cairo en aquel momento, escribió:

«Si una mujer exige el derecho a tener una educación religiosa y lleva el caso a un juez, su petición estará justificada porque tiene derecho a que el marido la enseñe o a acudir a otra parte para adquirir esta instrucción. El juez tendrá que obligar al marido a cumplir está exigencia, igual que lo haría con sus derechos no religiosos, ya que sus derechos religiosos son los más importantes».

Ahora pasaremos a hablar brevemente del sistema educativo en Islam. El sistema educativo tradicional islámico era informal: la transmisión del conocimiento dependía de una relación personal con el maestro, que frecuentemente se basaba en el pago de una cantidad. Los estudiantes una vez instruidos recibían una iyaza, una certificación otorgada por un maestro que acreditaba al estudiante para enseñar una materia en concreto o trasmitir un libro o una colección de tradiciones específicas.

La madrasa formalizó en cierta manera el proceso, pero a su vez, abrió puertas a que más gente estudiara. Antes del siglo XI (e.c.), las mezquitas eran los principales lugares para la enseñanza. Los maestros eran pagados por los estudiantes, por el gobernador o por algún benefactor. La madrasa Nizamiyya que se estableció en Bagdad en 1067, ofrecía sueldos a los profesores; los estudiantes también recibían algún dinero y, en ocasiones, alojamiento. Con ello se favorecía a los estudiantes, al aligerar la carga económica que suponía el estudio.

Durante el periodo mameluco hubo un gran número de mujeres benefactoras de las madrasas. Datan de esta misma época al menos cinco madrasas establecidas por damas en El Cairo, mientras que en Damasco fundaron siete. A veces era la mujer quien hacía el papel de supervisora administrativa de estas instituciones. Era frecuente la existencia de condiciones que aseguraran la dirección de la madrasa llevada a cabo por mujeres.

Además de dedicarse a la creación de instituciones educativas, tomaban parte activamente en el aprendizaje. Según comenta lbn al-Hajj, era frecuente que las mujeres se reunieran con los hombres en las mezquitas para oír a los chejs la lectura de libros en voz alta. Y añadía:

«Veamos lo que hacen las mujeres cuando los hombres se reúnen con un chej para escuchar la lectura de libros. Ellas acuden a escuchar estas lecturas; los hombres se sientan a un lado, y las mujeres en otro situado frente a ellos. En ocasiones, incluso alguna se entusiasma con la situación; otra se levanta, se vuelve a sentar y grita en voz alta».

Era tan habitual la intervención de las mujeres en la educación, que as-Sakawi dijo lo siguiente sobre una de ellas:

«Si tenemos en cuenta que su familia es conocida por ser culta, no dudo que ella haya obtenido iyazas».

De esta manera, reconocía que las mujeres de su tiempo eran cultas. De las 1.075 mujeres que aparecen en ad-Daw’ al-Lami’, un diccionario biográfico del siglo XV cuyo autor es as-Sakawi, 411 aparecen mencionadas en la lista por logros educativos: por memorizar el Corán, por haber estudiado con algún erudito o por haber recibido alguna iyaza. Muchas de las citas son demasiado breves como para dar detalles. As-Sakawi también menciona a hombres que recibieron iyazas de mujeres eruditas. Él mismo dice haber estudiado o recibido iyazas de 68 mujeres.

Durante aquella época no eran necesarios unos espacios separados para la enseñanza. Los historiadores refieren, que en El Cairo de los mamelucos había chicas cuyos padres o hermanos las llevaban a clases a una madrasa. El camino más común por el que accedían las mujeres al aprendizaje, era recibiendo las enseñanzas de parientes masculinos bien formados.

Por otra parte algunas casas particulares estaban destinadas exclusivamente a la enseñanza de mujeres. Se recuerda a una dama bien educada del siglo XV, cuya familia tradicionalmente se dedicaba a la instrucción religiosa de las mujeres: «Su casa era un lugar de reunión para viudas o divorciadas, y se formaba a las chicas jóvenes»

En el año 1286 se fundó la institución Ribat al-Bagdadiyya por una de las hijas de Baibars, un sultán mameluco, y hubo muchas más. También en las residencias se ofrecía educación. En ellas las mujeres de edad, las divorciadas o las viudas sin cobijo tenían un lugar para vivir hasta su muerte o hasta un nuevo matrimonio. La cheja que se ocupaba de administrar la institución, también enseñaba regularmente el fiqh a las residentes.

Esto ocurría en un ambiente urbano y sofisticado como existía en El Cairo. Pero también había otros métodos de enseñanza en los ámbitos rurales. La hija de Uzman dan Fodio, Asmá, difundió una manera de impartir la enseñanza que ha continuado vigente hasta nuestros días. Elegía a mujeres maduras, sabias, inteligentes y de carácter responsable para que dirigieran los grupos de mujeres en las aldeas, y daba a cada líder de grupo un símbolo de autoridad. Así acudían, en grupos sin escolta a la capital Sokoto, donde Asmá las recibía y les ayudaba a resolver sus problemas. Les hacía aprender poemas llenos de contenido; ellas los memorizaban y volvían al pueblo a enseñarlos. Los poemas eran fáciles de recordar, desarrollaban la memoria y trasmitían el conocimiento. A Asmá la siguió su hermanastra María en esta tarea. El califa solía pedirle consejo acerca de los asuntos de Kano. Su influencia perduró hasta la llegada de los británicos.

Jean Boyd, describe en 1984 a la Modibo de Kware (Hajara), la tataranieta de Chej Uzman, nacida alrededor de 1901. Se casó a los doce años con el hijo del gobernador de Kasarawa y continuó su educación bajo la dirección de dos maestros (un hombre y una mujer). Hablaba árabe y hausa, y poseía una colección de libros y manuscritos. Nombraba a las líderes de los grupos y les ponía un turbante como distintivo. Cada aldea de Kware tenía alumnos. Solían venir a visitarle desde muy lejos. En el mes de marzo de 1984, Boyd vio llegar a un grupo de nueve, que traían cereales para darlos como sádaka (limosna). Ella solía ofrecer consejo y resolvía las desavenencias y malentendidos. Por la noche las mujeres se acercaban a escucharla recitar Corán, mientras que durante el día enseñaba a niños y a niñas.

Nos preguntamos: ¿qué ha ocurrido? Al final del periodo mameluco había numerosas mujeres cultas que tenían iyazas y enseñaban. Sin embargo en el siglo XIX casi no se encuentran. Algo sucedió durante este periodo. Falta un estudio a fondo de este momento, tal y como mencionamos en el prólogo. Personalmente, creo que la influencia europea jugó un papel importante en ello, quizás también fuera un proceso de infiltración cultural como ha ocurrido con el hinduismo en el Subcontinente indio. De todos modos convendría investigarlo y observar las diferencias existentes en el Subcontinente indio antes y después de 1857, cuando el gobierno de los mogoles llegó a su fin. Es probable que la inseguridad, causada por la colonización, fuera un motivo, tal y como lo fue el resentimiento provocado por la actitud despreciativa de los colonialistas. Sin duda, el cambio fue menos aparente en zonas como Mauritania y el norte de Nigeria, donde la influencia europea era menor, y quizás hoy se puedan encontrar a mujeres que conocen el Muwatta del Imán Malik de memoria.

Como hemos visto, no existe ningún fundamento para argumentar que la educación esté prohibida para las mujeres en el din (religión y forma de vida islámicas). Sino al contrario, es obligatorio, tanto para las mujeres como para los hombres, el saber por completo las obligaciones del din. Aunque mucho nos tememos que más de un hombre deje también de cumplir con esta obligación.

Además de la necesidad obvia de satisfacer las exigencias religiosas individuales, existen otras razones prácticas para que esto sea una obligación. Son las mujeres las primeras que educan a los niños, como indica el proverbio «la madre es la madrasa». Lo mismo viene a decir el proverbio inglés «la mano que mece la cuna domina el mundo». ¡Cómo podría una madre ignorante de los fundamentos del din transmitirlos a sus hijos! Las sesiones de cuatro horas en la mezquita (experiencia que a menudo resulta ser negativa para los niños) tampoco van a suplir esa carencia. Las madres, al dar su conocimiento a los niños, forman a los individuos que, a su vez, constituirán la sociedad y su estructura económica, social y política. En otras palabras, ella es la responsable de las células que componen la sociedad. ¿Recibirán éstas el conocimiento o la ignorancia del din?

En este contexto es donde mejor se puede entender la siguiente frase del Profeta (ByP):

«El paraíso se encuentra a los pies de la madre».

Este hadiz se refiere también al recién nacido, recién llegado del jardín, quien si no es educado para ser musulmán, se convertirá más tarde en un judío o cristiano o en adorador del fuego.

Hoy en día la obligación de trasmitir el conocimiento del din adquiere particular importancia. El Profeta (ByP) dijo:

«Una de las señales de la Hora Final será la desaparición del conocimiento y el establecimiento de la ignorancia ... » (Bujari).

Sin duda, es lo que está ocurriendo hoy en día. La vida y el entorno social se orientan cada vez más hacia valores no musulmanes, incluso en los países musulmanes. Por eso, si los niños no reciben la educación y el ejemplo en casa y desde pequeños, tendrán que empezar de cero, y en la mayoría de los casos no tendrán ni tiempo para hacerlo.

Es imprescindible que, como a los hombres, se les dé también a las mujeres un lugar en el aprendizaje y la enseñanza. Primero hay que quererlo; si se quiere, hay que luchar para conseguirlo, porque la sociedad moderna tiende a dejarlo a un lado; una vez obtenido, hay que trasmitirlo.

Como ya hemos visto, durante los últimos 300 años, las mujeres participaban activamente en la transmisión del conocimiento, a veces incluso estudiaban con hombres o les enseñaban en otros casos. Esta práctica, de alguna manera, se ha perdido en la actualidad y es necesario recuperarla.

Para finalizar y, haciendo referencia a la posición del conocimiento, Abud-Dardá relató que el mensajero de Al-Lah (ByP) dijo:

«Al-Lah facilitará el camino al Jardín a cualquiera que tome el camino en busca de conocimiento. Los ángeles extienden sus alas con placer sobre lo que el buscador hace. Todos, tanto en el cielo como en la tierra, piden misericordia para el que tiene conocimiento, incluidos los peces que viven bajo el agua. La superioridad del hombre de conocimiento sobre el hombre de devoción, es equivalente a la superioridad de la luna sobre los otros planetas. La gente de conocimiento son los herederos de los Profetas. Los Profetas no legan ni dinares, ni dirhams, legan conocimiento. Quien lo tome, habrá tomado una amplia porción» (Abu Dawud y at-Tirmizi)

Esto se aplica a las mujeres y a los hombres por igual.

Cuando llega el momento de la acción, si el saber es incompleto no ocasionará una acción eficaz. La acción beneficiosa sólo nace de un conocimiento bien fundado.

Artículos Relacionados

La mujer en la cultura arabo-musulmana (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/11/la-mujer-en-la-cultura-arabo-musulmana.html).

La liberación de la mujer a través del Islam (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/11/la-liberacion-de-la-mujer-traves-del.html).

Derechos y deberes de la mujer en el Islam (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/11/derechos-y-deberes-de-la-mujer-en-el.html).

Mujeres en alquiler: Una atrocidad del chiismo - La verdad oculta del asunto de mutá (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/06/mujeres-en-alquiler-una-atrocidad-del.html). 

El diálogo entre cristianos y musulmanes, visto con ojos de mujer (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/11/el-dialogo-entre-cristianos-y.html).

El falso caso del matrimonio de 450 niñas en Gaza (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/11/el-falso-caso-del-matrimonio-de-450.html).



Share:

sábado, 16 de enero de 2010

Pedagogía de la desinformación: Haití


Pedagogía de la desinformación: Haití

Por Marisol Cabrera


(Este artículo forma parte del trabajo "La Pedagogía de la Imagen en los Tiempos del Capitalismo Tardío", aún en preparación por parte de su autora)


En momentos que estamos escribiendo este trabajo, se producen hechos catastróficos en Haití. Las imágenes que recibimos a través de las TIC, revelan un escalofriante panorama: en mucho se asemejan a las imágenes de Goya en los Desastres de la Guerra, cuerpos apilados, muerte, destrucción, así como la similitud alcanza a la destrucción de las imágenes de la ciudad vizcaína de Guernica. Abordaremos el tratamiento banal, superficial, de las Imago por los medios de la comunicación, el constante flujo irracional, y un relato que exacerba el morbo, la futilidad y la adhesión a una causa internacional en la que el eidos es ocultado, suprimido y banalizado.

¿Cuáles son los aspectos que se ocultan?

El relato de un cronista de la BBC para América Latina —muy semejante a cualquiera de otro medio de comunicación—, expresa. “Es incontable la cantidad de cuerpos que están colocados a la vera de los caminos […]. Los cuerpos fueron extraídos de los escombros por socorristas improvisados y dejados allí, quizá con la esperanza de que alguien pasara a recogerlos. Pero han transcurrido ya dos días y el hedor empieza a hacerse insoportable... Ese vacío gubernamental que a los extranjeros pueda resultarles impactante, para los haitianos es costumbre.” [1]

En esta noticia, puntualmente, ¿qué es lo disminuye, suprime o se imposibilita en la representación del receptor y la realidad del original? En primer lugar, se obvian los antecedentes, datos como que la zona de desastre fue devastada entre un 75% y un 90%, tal como sucedió en Guernica,y aunque no fue obra del hombre: ¿cuál fue la información que no se les hizo llegar a los habitantes de la isla? ¿Dónde estaban los científicos y organismos que monitorean las zonas sísmicas? ¿Se podría haber evitado la tragedia humana con información oportuna? Dentro de este panorama desolador, ¿cuál es el vacío gubernamental al que alude el cronista?

Segundo punto: Obvia que en ese país se produjo un golpe de estado que derrocó a su Presidente Jean-Bertrand Aristide, con la anuencia de la comunidad internacional (Estados Unidos, Canadá y Francia contribuyeron a la caída en lo que puede considerarse un golpe de Estado, que constituye una flagrante violación de la Carta Democrática de la OEA), y que desde el 1º de octubre del 2004 el país es ocupado por fuerzas de la ONU, como tropas de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), que más allá de sostener el débil gobierno de René Preval, actúan como poder policíaco, persiguiendo y reprimiendo a los trabajadores y el pueblo haitiano, ejemplo los reiterados asaltos a la barriada popular de Cité Solieil en la periferia de la capital.

“Desde el momento en que llegaron las fuerzas armadas de los países con gobiernos progresistas y de izquierda, se registraron por lo menos tres masacres en Cité Soleil. La primera fue el 6 de julio de 2005, cuando tropas brasileñas y policías haitianos dispararon sobre la población causando 23 muertos, aunque otros reportes elevan la cifra a 26. Semanas después, dos activistas estadounidenses vinculados al Haiti Action Comitee (David Welsh de Berkeley y Ben Terrell de San Francisco) comprobaron en Cité Soleil la forma como operan los soldados de la MINUSTAH. Disparaban hacia la calle y hacia el interior de la casas”, asegura Welsh. “Dicen que la población de los vecindarios dispara primero. Eso no es lo que vimos y no es lo que aquí se nos dijo. Las llamadas 'fuerzas de paz' de la ONU están desempeñando un papel muy destructivo”, apunta Terrell. [2]


La segunda masacre, como se dijo arriba, se produjo el 22 de enero de 2006. La tercera fue el 25 de diciembre de 2007, cuando tropas brasileñas apoyadas por efectivos bolivianos, uruguayos y chilenos realizaron una operación en Cité Soleil con un saldo de cinco muertos. En los tres casos no hubo heridos de la MINUSTAH, pero se registraron muertos haitianos que las fuerzas de ocupación consideran siempre “bandidos”. Se trata de un patrón de acción contra la población pobre de un barrio donde el partido Lavalas, que sostiene a Aristide, tiene gran apoyo entre la población. A comienzos de 2006 el diario Folha de Sao Paulo entrevistó a soldados brasileños que estuvieron en Haití entre diciembre de 2004 y junio de 2005. Los testimonios hablan solos. “El nombre Misión de Paz es para tranquilizar a la gente. En verdad no hay un día en el que las tropas no maten a un haitiano en un tiroteo. Yo mismo maté al menos dos”, reconoce un soldado que muestra fotografías de cadáveres arrojados a las calles de Cité Soleil devorados por los perros”. [3]

El 16 de diciembre del 2007, el barrio periférico de Cité Soleil había comenzado una manifestación en apoyo al Presidente derrocado “y seis días más tarde la ONU llevaría a cabo un asalto mortífero que los residentes y grupos de defensa de los derechos humanos dicen que ha ocasionado una gran matanza de víctimas inocentes”. [4]

Me pregunto y pregunto a los presentes, parafraseando a nuestro cantor: ¿Ud. no se ha puesto a pensar, que acá hay algo que huele muy mal y no son precisamente los cadáveres de nuestros hermanos latinoamericanos?

(Más al respecto en http://www.rel-uita.org/internacional/haiti-4.htm. Véase también mi artículo De Engaños y Mentiras)


-------
Notas:

1- http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/2010/01/100115_1655_haiti_exodo_terremoto_alf.shtml

2- Judith Scherr, “Horror en clave ONU”, publicado en Znet.

3- http://www.ircamericas.org/esp/4052

4- Kevin Pina, www.haitiaction.net

Artículos Relacionados


La patraña de Al Qaeda (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/05/la-patrana-de-al-qaeda.html).

“Donaciones”, “Condonaciones” y otras falsedades sobre la supuesta “deuda” de Haití (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/03/donaciones-condonaciones-y-otras.html).

De cómo se asesina la Historia de la II Guerra Mundial (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/04/de-como-se-asesina-la-historia-de-la-ii.html).

Universidad y Políticas Culturales (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/11/universidad-y-politicas-culturales.html).

Incompatibilidades Fundamentales entre Nacionalismo y Pacifismo (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/11/incompatibilidades-fundamentales-entre.html).


Share:

sábado, 9 de enero de 2010

Goethe y el Islam

Goethe y el Islam

Por Yusuf Fernández


“Es en Oriente”, señaló el escritor alemán Frederic von Schlegel, “donde debemos buscar el supremo romanticismo”. Esta frase muestra a las claras la influencia que el Oriente musulmán ejerció sobre los escritores alemanes de principios del siglo XIX.

Entre estos escritores destaca por méritos propios la figura de Johann Wolfgang von Goethe, que está considerado como el mejor escritor en lengua alemana de todos los tiempos. El nombre de Goethe ha sido dado al Instituto estatal de Alemania que está encargado de difundir el idioma alemán en todo el mundo, así como a incontables instituciones.

Cuando era joven, Goethe quiso realizar estudios orientales, pero su padre le obligó finalmente a estudiar leyes. Goethe siempre admiró a los primeros viajeros a Arabia (Michaelis, Niebuhr) y estaba fascinado por la lectura de lo que ellos publicaron acerca de sus viajes.

Goethe siempre consideró que no había sido una mera casualidad, sino un hecho providencial lleno de significado, el que en el otoño de 1813 un soldado alemán de las tropas napoleónicas que regresaba de España le trajera un viejo manuscrito en árabe de la época de Al Andalus. Este manuscrito contenía la última Sura (Capítulo) del Corán, la 114, “An Nas” (Los Hombres). Goethe intentó más tarde copiarla con la ayuda de algunos profesores de Jena, que le habían ayudado a traducir el contenido del manuscrito.

En 1814, Goethe visita a un grupo de musulmanes rusos de etnia bachkir del Ejército del zar Alejandro I, que estaban utilizando el instituto protestante de Weimar como una mezquita improvisada para realizar allí sus oraciones. En su carta a Trebra (5-1-1814), Goethe escribe: “Hablando de profecías, tengo que decirte que hay cosas que están ocurriendo en estos días que ni a un profeta le hubieran permitido decir. ¿Quién habría podido afirmar hace unos años que habría habido un servicio religioso musulmán y que algunas Suras del Corán iban a ser recitadas en el auditorio de nuestro instituto protestante? Sin embargo, esto ha ocurrido y acudimos a la oración de los bachkires, vimos a su mulá y recibimos a su príncipe en el teatro. Yo fui obsequiado, como favor especial, con un arco y unas flechas que, en eterno recuerdo, colgaré sobre mi chimenea tan pronto como Dios decrete un feliz retorno para ellos”.

En realidad, la actitud positiva de Goethe hacia el Islam va mucho más allá de la que hubiera tenido anteriormente cualquier alemán. Él mismo escribe, en tercera persona, el 24-2-1816: “El poeta (Goethe)... no desmiente las sospechas de que él mismo sea un musulmán”. (WA I, 41, 86). Más tarde, Goethe se muestra aún más abiertamente como musulmán: “No puedo decirte más que esto: Trato de permanecer en el Islam” (Carta a Zelter. 20-9-1820).

También escribe en una de sus obras cumbre, el “Diván”:

“Es estúpido que todo el mundo
esté alabando su opinión particular.
Si el Islam significa sumisión a Dios,
todos vivimos y morimos como musulmanes”.


En los años 1814-1815, Goethe empieza a estudiar en Jena el idioma y la literatura árabes con algunos profesores de estudios orientales, como Paulus, Lorsbach y Kosegarten. Después de ver sus manuscritos y haber conocido el Corán, Goethe sintió el fuerte impulso de aprender árabe. Él copiaba algunas dúas (súplicas a Dios) islámicas y más tarde escribió: “En ningún otro idioma el espíritu y la letra están plasmados de una forma tan primordial”. (Carta a Schlosser, 23.1.1815). Goethe estudió gramáticas de árabe, libros de viajes, poesía, interpretaciones del Corán, antologías y libros sobre la Sira (la vida del Profeta Mujámmad, Bendiciones y Paz de Dios sobre él). A Goethe le gustaba en especial un traducción de la obra “Diwan” del poeta persa Mujámmad Chamsuddin Jafis, realizada por J. Hammer. Todo esto le empuja a escribir su propio Diván, una obra poética que está claramente inspirada y referida a diferentes versos del Corán (Mommsen, pg. 269-270).

A la edad de 70 años, Goethe escribe (Notas y Ensayos al Diván, WA I, 17, 153) que intenta “celebrar respetuosamente esa noche –la Noche del Destino (Lailat ul Qadr)- en la que se le reveló el Corán al Profeta desde lo Alto”. También escribió: “Cualquiera podría maravillarse por la gran eficiencia del Libro. Esto es por lo que ha sido declarado como 'increado' por sus reales admiradores (los musulmanes)”. A esto, añade: “Este libro continuará siendo altamente efectivo para toda la eternidad”. (WA I, 7, 35/36).

Hoy se conservan en el Archivo de Goethe y Schiller, localizado en Weimar (Alemania), los manuscritos de los primeros estudios coránicos de Goethe de los años 1771-1772. Goethe leía la traducción alemana del Corán realizada por J. Hammer y la traducción inglesa de G. Sale delante de los miembros de la familia Duke de Weimar y sus invitados. El gran autor alemán Schiller y su esposa escribieron acerca de estas públicas lecturas de Goethe (Carta de Schiller a Knebel, 22.2.1815). Goethe pensaba que las traducciones del Corán de que disponía eran insuficientes y siempre estaba pidiendo más. En el Diván, Goethe escribe:

”¿Es el Corán eterno?
No lo dudo.
Éste el es libro de los libros
Lo creo más allá del deber de los musulmanes (de creerlo así)”.
(WA I, 6, 203)

En este mismo sentido, Goethe habla de la diferencia entre un profeta y un poeta. “(Mujámmad) es un profeta y no un poeta y, por lo tanto, su Corán tiene que ser visto como una ley divina y no como un libro humano escrito para la educación o el entretenimiento”. (Noten und Abhandlungen zum Westöstlichen Divan, WA I, 7, 32).

Además de la fascinación que le produce el lenguaje del Corán, así como su belleza y sublimidad, Goethe se siente atraído también por su significado religioso: la Unidad de Dios y la convicción de que Él se manifiesta en Su creación. En los primeros manuscritos de Goethe podemos ver que reprodujo diferentes versos del Corán que hablan de cómo el hombre debería contemplar la naturaleza y todos sus fenómenos como signos de la acción divina. La multiplicidad y complejidad de los fenómenos naturales indican también la existencia de Un Dios único. Goethe habla de “la grandeza de Dios en lo pequeño” (Gottes Grösse im Kleinen).

Goethe estaba también impresionado por la revelación coránica de que Dios habló a la humanidad a través de una serie de profetas. En 1819 Goethe dice -comentando el verso 4 de la Sura de Abraham (14): “No mandamos a ningún enviado que no hablara en la lengua de su pueblo, para que les explicara con claridad”-: “Es cierto lo que Dios dice en el Corán”. (Carta a A. Blumenthal 28.5.1819). En su Carta a Carlyle (20.7.1827), Goethe hace también referencia a este verso coránico: “El Corán dice: 'No mandamos a ningún enviado que no hablara en la lengua de su pueblo'. Esta idea vuelve a aparecer en un ensayo escrito en 1827.

En varios versos del Divan, Goethe se refiere también a la virtud islámica de dar ayudas a los necesitados y habla del “placer de dar”. (Die Wonne des Gebens).

Uno de los factores que llevaron a Goethe a interesarse por el Islam fue su rechazo hacia algunos de los dogmas de las iglesias cristianas, y muy en especial de la católica. “Hay muchas tonterías en la doctrina de la Iglesia” (Conversaciones con Eckermann, 11.3.1832).

En el Diván, Goethe refuta asimismo el dogma cristiano de la divinidad de Jesús y afirma la Unidad de Dios:

“Jesús se sintió puro y reflexionó
únicamente sobre el Dios Único.
Quien le hizo ser un dios
ofende su sagrada voluntad.
Y, de este modo, la verdad tiene que resplandecer,
tal y como Mujámmad también logró hacer.
Por medio sólo del nombre del Uno
él gobernó todo el mundo”.

Goethe manifiesta asimismo en el Diván el valor que tiene el vivir el momento presente frente a la actitud resignada del Cristianismo que relega el disfrute de las cosas únicamente a la otra vida.

Finalmente, en el poema de los Siete Durmientes, contenido en el Diván, Goethe llama a Jesús profeta (en consonancia con las enseñanzas islámicas): “Éfeso durante muchos años / Honra las enseñanzas del Profeta Jesús”. (WA I, 6, 269).

Goethe estaba también fascinado por algunos escritos sufíes y, más especialmente, por la metáfora de Saadi Shirazi sobre el “vuelo en el amor”, es decir, sobre el vuelo hacia la luz tras la muerte. Goethe incluye así un poema en el Diván, “El anhelo del gozo”, en el que refleja esta metáfora de Saadi. Asimismo, en el capítulo dedicado al sabio sufí, Yalal ul-Din Mevlavi Rumi, reconoce la importancia del recuerdo de Al-Lah (Dios) en el Islam: “El rosario de cuentas musulmán, por medio del cual Al-Lah es glorificado por sus 99 Atributos, es una letanía de alabanzas. La afirmación de estos Atributos aproxima al Ser (Wesen) inabarcable. El adorador se encuentra entonces atónito, sometido y calmado”. (WA I, 7, 59).

Manuscrito original de una carta escrita de puño y letra de Goethe. Nótese el encabezado en caracteres árabes: Se trata de la básmala: "En el nombre de Dios, el Clemente, el más Misericordioso".


----------
ARTÍCULOS RELACIONADOS


Sir Bernard Shaw, un escritor cristiano socialista ateo que coqueteaba con el Islam (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/02/sir-bernard-shaw-un-escritor-cristiano.html).

Los mitos sobre el Islam (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2009/12/los-mitos-sobre-el-islam.html).

Puentes Sanguinolentos entre el Amor y el Hambre (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/06/puentes-sanguinolentos-entre-el-amor-y.html).

Versos que Destilan Sangre (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2010/01/versos-que-destilan-sangre.html).

Rastreando la Islamofobia en las Traducciones del Sagrado Corán más Antiguas (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2012/05/rastreando-la-islamofobia-en-las.html).

Malcolm X (http://mensajesenlaruta.blogspot.com/2011/04/malcolm-x.html).

Share: